"Que Muerte rige a Vida; Amor a Muerte", dijo, hace años, Macedonio Fernández. La vida, el amor y la muerte: las tres heridas de las que habló Miguel Hernández. Nunca se insistirá lo suficiente en que estos tres temas son el sistema nervioso de toda poesía, sin que importe su filiación o su contexto. Habría que incluir, sin embargo, un cuarto tema, que enlaza a los otros tres y los hace girar en espiral: el paso del tiempo. A Carlos Aprea le basta con intuirlo para desplegarlo en este libro, com quien -diría Baudelaire- acomoda "de nuevo las tierras inundadas", al abrigo de las canciones que siguen sonando en nuestro interior. No hay pliegues o matices que Aprea descuide en este libro, que es un viaje a las emociones, en cuyo transcurso aparecen todas las formas del encuentro y del desencuentro, con su inagotable gama de grises, y con la marcha de la historia como un coro a media voz. En este punto, eludir lo meramente confesional, y ensayar múltiples tonos, es un desafío del que Aprea sale airoso, sin dejar de silbar aquellas melodías que el viento de otra época sopló dentro de nosotros.
Autor: Aprea, Carlos
Precio: $35,000